Consumidores

CONSUMO RESPONSABLE ¡Tu decides!

“No dudes que un pequeño grupo de personas reflexivas y comprometidas puede cambiar el mundo. De hecho, es la única cosa que siempre lo ha cambiado”.

Margared Mead

Vivimos como si la Tierra fuera una gran despensa inagotable. Consumimos con glotonería sin atender a las quejas que nos llegan del planeta y de muchas de las personas que viven en los países empobrecidos. Pero ni él, ni ellas, pueden soportar el ritmo de nuestro consumo. El cambio climático es ya una realidad en muchos países. Las reservar de agua potable cada año se reducen más. Los recursos se agotan (madera, petróleo, minerales…). Y millones de personas trabajan en unas condiciones infrahumanas para que nosotros podamos comprarnos cuatro camisetas al precio de una. Texto: Itziar Franco

¿Qué nos está pasando?, ¿cómo hemos llegad a esta situación? Todos y todas tenemos una parte de culpa, ¡por supuesto! Pero también está en nuestras manos una parte de la solución. Porque en este tema, quizás más que en ningún otro, la suma de pequeñas acciones es imprescindible, y la única manera de dejar la Tierra en buenas condiciones sociales y medioambientales para las generaciones futuras.

Tenemos que comenzar a ducharnos con menos parsimonia (pensando en ahorrar agua y no en despertarnos bajo el chorro), a conducir con marchas más largas (pensando en ahorrar gasolina y no en llegar antes), a comprar productos de comercio justo (pensando en las buenas condiciones laborales que han tenido los trabajadores y no en si nos cuesta un poco más), a replantearnos ese fin de semana en Cancún (pensando en el impacto medioambiental que ese avión va a tener y no en que el pasaje ¡me ha costado sólo menos dinero!) o a comprarnos sólo una camiseta en lugar de cuatro (¡por muy baratas que sean!)

Y podemos hacer muchas otras cosas. Pero, aparte de consumir más verde, consumir más justo, consumir más ético, debemos intentar consumir MENOS: aprender a replantearnos la necesidad de según qué productos, reeducarnos en nuestro consumo y educar a los más jóvenes que han nacido en una sociedad donde parece que cuando estás aburrido la solución es salir a comprar.

La vida de cada uno de nosotros y nosotras está íntimamente ligada a la viva del planeta Tierra y al resto de personas que habitan en él. Y, a modo de conclusión, una frase de Gandhi: “Aprendamos a vivir de forma más sencilla para que la gente de los países empobrecidos pueda sencillamente vivir”

¿QUÉ TIENE QUE VER MI DINERO CON LAS ARMAS?

Tus inversiones pueden financiar negocios poco éticos.

Cuando nuestro dinero está en el banco, las entidades financieras trabajan con él, prestándolo a terceros para, a cambio, ofrecernos una rentabilidad a través de los intereses. Cuando escojas una entidad bancaria, infórmate de a quién presta tu dinero y asegúrate de que no lo va a utilizar para financiar conflictos o destruir el medio ambiente.

Invierte en fondos éticos o deposita tu dinero en la banca ética. ¡Mucha más gente saldrá ganando!

Pide a las empresas que sean éticas: ¡que tengan en cuenta a las personas y al medio ambiente!

Opta por la economía social: cooperativas, fundaciones o empresas de inserción social.

Busca alternativas. ¡Hay muchas más de las que te imaginas!

¿QUÉ TIENE QUE VER MI COCHE CON EL CLIMA?

Cambio climático: dos palabras en boca de mucha gente. Y es que queda muy poco tiempo para actuar si no queremos que el calentamiento global del planeta entre en un punto sin retorno. Una persona que vive en España genera alrededor de 11 toneladas de CO2 al año. Con sólo modificar algunos hábitos podemos reducir esta cifra considerablemente.

Utiliza de forma razonable el aire acondicionado y la calefacción ¿Manga corta en invierno? ¡No gracias!

Camina, utiliza la bicicleta y el transporte público ¿Y el coche? ¡Compártelo siempre que puedas!

Los aparatos eléctricos y cargadores…¡apágalos completamente!

Ten una actitud creativa. ¡Inventa maneras de ahorrar energía!

¿QUÉ TIENEN QUE VER MIS VACACIONES CON LA POBREZA?

El turismo puede resultar negativo

El turismo no siempre genera riqueza para los países pobres, ya que los ingresos suelen quedarse en manos de los consorcios turísticos. Las infraestructuras se modernizan, pero se prioriza al turista en detrimento de la población local. Además, debido al excesivo consumo de recursos, la población más pobre debe soportar el deterioro del medio ambientes in poder defenderse ni ser inmdenizada.

Busca alternativas de viaje… que tengan un impacto positivo en el país.

Si viajas por países empobrecidos..¡Asegúrate de que tu dinero beneficia a sus habitantes más pobres!

Cuida siempre del entorno natural. ¡Recoge tu basura y no pongas en peligro la flora y la fauna local!

Infórmate sobre el país al que viajas…y ten una actitud respetuosa.

¿QUÉ TIENE QUE VER MI DUCHA CON LA SEQUÍA?

El mal uso del agua agrava la sequía

La superficie de la Tierra está cubierta de agua en un 70%. Pero sólo el 0.26% es agua dulce fácilmente accesible para el consumo (ríos, lagos y acuíferos poco profundos). Si continuamos con el consumo y la contaminación actuales, 2 de cada 3 personas sufrirán falta de agua en el 2025. ¿Convertiremos la Tierra en un desierto?

Una ducha rápida mejor que un baño. ¡Ahorrarás 70 litros de agua!

Arregla las pérdidas de las llaves. Una gota por segundo con ¡20 litros al día!

Instala difusores de agua en las llaves. ¡Aumentarás la presión usando menos agua!

Alarga el uso de cada gota. ¡Riega las plantas con el agua fría de la ducha!

Toma conciencia de la situación. ¡Para tener agua debemos cerrar las llaves!

¿QUÉ TIENEN QUE VER MIS COMPRAS CON LA EDUCACIÓN?

Algunos productos esconden injusticias.

El 85% de las personas que fabrican nuestra ropa son mujeres. Cobran 10 céntimos por hora en Bangladesh, 30 en China y 70 en Marruecos. La “carrera” de las empresas por abaratar costes agrava esta situación. A pesar de trabajar más de 12 horas diarias, estas mujeres no pueden pagar las medicinas que necesitan o se ven obligadas a sacar a sus hijos de la escuela.

Compra comercio justo. Mejorarás las condiciones de vida de miles de personas. Perfecto ¿no?

Consume alimentos frescos. Y siempre que puedas…¡Que sean ecológicos y de temporada!

No compres ropa que haya sido fabricada en condiciones precarias. ¡Te sentará mejor!

Sé crítico con la publicidad. ¡no te dejes engañar!

¿QUÉ TENGO QUE VER CON EL MUNDO?

Tus pequeños acatos y decisiones diarias tienen consecuencias sobre la sociedad y el medio ambiente.

El consumo responsable intenta mantener una mirada crítica y ética, buscando aquellas opciones que mas contribuyan a la justicia social y a la conservación del medio ambiente.

Fomentar una sociedad más justa y sostenible es ahora más urgente que nunca. Cada una de nosotros y nosotras podemos cambiar las cosas porque los pequeños cambios pueden ser muy poderosos si se llevan a cabo colectivamente.

Dejar de consumir en exceso es esencial.

Más información en: www.intermonOxfam.org/consumoresponsable.